• Maggie Giorgi

Amor es franqueza. Post inspirado por @chechupassa

Cuántas veces escuchamos cosas del estilo: Quiero vivir el amor romántico, quiero creer en el amor perpetuo. Un alma gemela que me complete, una media naranja. Si tuviera un novi@ estas cosas no me pasarían, al menos me sentiría más acompañado. Ya logré un montón de cosas, ahora sólo me falta la pareja.

O la peor de todas, no dejamos porque tenemos un montón de proyectos en común (un hijo, un viaje, una historia). En el consultorio se escuchan muchas valoraciones de este tipo. ¿Y quién soy yo para decir que están erradas? Nadie. Un mortal más. Respetar las creencias y el sistema de valores del otro es la base del trabajo terapéutico. Ahora bien, así como digo eso, también siento que el amor es un territorio que está lleno de trampas y frases hechas, un lugar donde podemos caer en el peligro de actuar en función de valores externos y no siguiendo nuestro bienestar. Lo que pasa es que para ser fiel al bienestar es importante tomar contacto con qué es lo que busco y eso amigos es de las cosas más difíciles de desentrañar.



Van algunas “trampas” para tener presentes y transitar el amor de forma sana. 1.Aleluya, Somos iguales!” Estar en una relación porque esa persona tiene las mismas creencias que yo. Esto no es garantía de amor. De hecho, chequear qué quiere decir ser igual al otro es clave. Muchas veces esa ilusión de que tenemos todo en común nos obnubila, se llama confluencia y es ese mecanismo que nos hace decir “ay si tal cual me pasa lo mismo que a vos”. No, somos distintos y en lo distinto está el encuentro creativo, la potencia de crecer. Si fuéramos iguales nos empastaríamos. 2. Hay que esperar un poco. Recién nos conocimos. Los tiempos en las relaciones no tienen mojones, no hay recetas, no hay etapas para quemar. Lo que sí es cierto es que para tener una pareja hay un tempo interno que si debemos transitar, el tempo de dejar de ser niño para ser un adulto que ya hizo las paces con su origen, lo incorpora vivencia de forma sana para así abrir lugar a construir con un otro. 3. Estar en serio son los padres. Pensar que la relación está en términos de seriedad sólo cuando entran en la dimensión de conocer a la familia puede ser peligroso. La seriedad es respeto por el otro, es amar y cuidar a la persona. Los sociales y las familias son solo información. La seriedad es armar un acuerdo con un otro donde los dos tienen ganas de compartir algo común y cuidar eso que el otro me regala: su tiempo compartido conmigo. 4. Abrir la relación, el nuevo trend. Muchas relaciones se disponen a abrirse al contacto con otros, a veces por aburrimiento de lo que hay, a veces como confirmación de mente abierta, entre otros. Lo cierto es que este territorio es complejísimo por la multiplicidad de dimensiones que abre. No es tan simple como ponernos de acuerdo prontos listos ya, abrimos la relación!, sino que obliga a realizar un nuevo “contrato” y que éste a su vez sea flexible y vivo. No se trata sólo de tomar contacto con terceros, en realidad se trata más que nunca de cuidar al otro desde la comunicación y el trabajo constante del proyecto en conjunto. 5. El tiempo no construye. Más bien que si lo dejamos, el tiempo hace todo lo que está a su alcance para destruir. Muchas veces pensamos que el paso del tiempo afianza una relación. Es verdad que nos acostumbramos a vivir con un otro, el cuerpo mismo se acopla al del otro. Pero lo cierto es que a medida que pasa el tiempo mutamos, evolucionamos, sentimos, crecemos, nos angustiamos, nos realizamos, cambiamos de opinión entre otras mil cosas que nos pasan. Y el otro no tiene por qué sentirse atraído con esas nuevas formas, quizás acompañe el movimiento de cerca, quizás tienda a quedarse por costumbre. O tal vez acepte el acercamiento- alejamiento como parte de la relación, como el andar de una balsa. El tiempo obliga a ser flexible y tener disponibilidad para seguir aprendiendo del otro. Sólo así una relación puede durar de forma sana. En síntesis, desmitifiquemos el amor romántico, el amor en serio, el amor liviano, las relaciones cerradas o abiertas, el amor eterno y de tinder. No hay mitos, no hay formas acabadas. Hay encuentro.

Flitz perls, el maestro de la Gestalt nos enseña a entender el amor como ese encuentro épico. “Yo soy Yo Tú eres Tú

Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas

Tu no estás en este mundo para cumplir las mías.

Tú eres Tú

Yo soy Yo.

Si en algún momento o en algún punto nos encontramos

Será maravilloso

Si no, no puede remediarse.

Falto de amor a Mí mismo

Cuando en el intento de complacerte me traiciono.

Falto de amor a Ti

Cuando intento que seas como yo quiero

En vez de aceptarte como realmente eres. Tú eres Tú y Yo soy Yo.”

#psicologiasustentable #psicologia #gestalt #terapia #amor #vida #pareja #contrato #acuerdo #proyecto #pasión #deseo #otro