• Maggie Giorgi

Despertares


Desde el jueves se vive algo nuevo en redes, un movimiento de distintas cuentas anónimas que destapa abusos de poder de todo tipo, en múltiples ámbitos laborales. Todos casos cortados por un eje transversal machista.

Creo que estamos frente a una movida de la que por suerte ya no se puede volver atrás.

En mi historia hay muchos ejemplos de abuso de poder machista pero sin duda la mayor parte de esas experiencias pertenecen al mundo laboral al que pertenecí muchos años. No quiero abrir eso acá, lo que si quiero es reflexionar sobre lo que cuesta despertar de esa naturalización.



Todo movimiento que implique hechar luz sobre algo introyectado y cuestionarlo cuesta. El juicio se resiste a ser revelado como tal, porque moverse implica lastimar y que me quede la herida de saber que permití eso para mi. Duele desnaturalizar, duele entender que alguien querido me puede estar haciendo ese daño.

A mi me duele y me enoja haber valorado y confiado en mucha gente que ejerció abuso de poder sobre mi. Hombres y mujeres, guiados por criterios hiper machistas. Me cuesta perdonar a esas personas, al entorno que veía y no hacía nada pero sobre todo me cuesta perdonarme a mi por someterme a eso sin darme cuenta. Un descuido.

En estos tiempos de reflexión hay que poner en palabras. Decir lo que pasó y lo qué pasa porque el lenguaje da sentido a nuestras vivencias y si lo hacemos colectivamente vamos a construir nuevos sentidos responsablemente.

Está bueno asumir que está movida va a doler. Que por ahí nos alejaremos de personas que nos hacen daño desde su mindset, pero vale la pena. Soltar para abrirse a nuevos vínculos con más cuidado y amor propio.

El ejercicio de poder abusivo existió siempre de modos súper naturalizados, ya hemos abierto muchos canales de reivindicación, quedan muchos más. A por ellos 🙌🏻💪

#psicologíasustentable #psicología #feminismo #abusodelpoder #amorpropio #equidad #sanar #gestalt #terapia