• Maggie Giorgi

Las 5 mentiras más poderosas acerca del tiempo

¿Cuántas veces nos encontramos a nosotros mismos trancando posibilidades por frases que tienen que ver con el tiempo?

Te invito a visualizarlo juntos.

La idea de que el tiempo es relativo ya la escuchamos miles de veces. Que el tiempo en el amor puede ser un segundo pero un segundo arriba de una brasa puede ser una eternidad. Pero hay otras trampas que se esconden detrás de esta cuarta dimensión y que tienen que ver con que usamos el tiempo linealmente sin darnos cuenta del potencial creador que tiene. Van algunos territorios para identificar de lo que hablamos. No tengo tiempo para nada La primera gran mentira que nos repetimos día a día. El tiempo lo ocupamos con actividades que pueden o no crear más espacios de tiempo. ¿Cuántas veces dejamos de ver seres queridos por obligaciones o dejamos de disfrutar porque había que hacer cosas más “importantes”? La gran trampa aquí es hacer cosas que no nos hacen bien. Porque éstas atentan contra nuestra energía vital y entonces no producimos espacios para vivir más intensamente. Simplemente porque estamos cansados. Yo se qué hay que trabajar y hay que estudiar y hay que esto y hay que aquello, pero si esos casilleros los llenamos con actividades que nos apasionen y logramos desempeñarlas en entornos sanos, entonces seremos más creativos y menos neuróticos. Aprovechar el tiempo para hacer cosas que nos gustan tiene que ver con eso.

No pasamos tiempo juntos ¿Cuántas parejas hablan en estos términos para justificar su distancia afectiva? Las relaciones sanas gozan de los privilegios del no-tiempo.

El tiempo que pasamos físicamente al lado de alguien no vale nada si no viene acompañado de un intercambio de valor. Podemos pasar 48hs con el otro ininterrumpidamente, irnos de vacaciones 15 días y aún así sentir distancia afectiva.

El tiempo no salva una relación, pero el tiempo de valor donde entramos en contacto con el otro se acerca bastante a sentirse bien. ¿Qué es tiempo de valor entonces? Cuando estamos disponibles al otro. Nos contamos cosas que nos importan y nos sentimos comprendidos, nos reímos. Nos miramos y entendemos.

El día se me pasó volando Y si. Cuando estamos automatizados vuela más.

¿Recuerdan cuando éramos niños? El tiempo era larguísimo. Los días eran mucho más extensos. Eso es por la posibilidad de estar en el aquí y ahora. Cuando somos niños es más fácil porque no hay añoranza ni pre-ocupación. Si en lugar de arrancar el día pensando en todo lo que tenemos que hacer en él dedicáramos un rato a estar en él, quizás el día se hiciera más largo. Demora años en contestarme Ta. Esto es un extracto del día a día en el consultorio. Siento que cada vez más el diálogo en redes se vuelve esto. Vincularnos con nuestra propia ansiedad. También es síntoma de que gracias a las redes estamos “disponibles” 24/7, y eso no es cierto. No tenemos que estarlo. ¿Y si el otro está viviendo alguna experiencia y por eso no contesta? Ahora hay un término muy interesante, el ghosting, que es cuando un otro que acabamos de conocer desaparece de las redes, deja de contestar súbitamente. Está bueno ver como lo que sucedió siepre en la vida análoga se puede ver en el vínculo digital también.

Yo ya probé esto antes. Para que voy a perder tiempo en algo que ya se que no funciona. Derribar esta falacia es muchas veces la clave para transitar un buen trabajo terapéutico. Porque el tiempo más que una línea tiene una dimensión circular, en espiral. Entonces si ya Viví algo antes puedo contar con información que me arroja esa vivencia. Pero no por eso estamos frente a la misma experiencia. Al contrario. Seguro tenemos más herramientas y más chances de evolucionar. El otro día vi una película, “Arrival”, sobre la llegada de los aliens y cómo comunicarnos con ellos.

:::SPOILER ALERT:::

Era una película más que sobre aliens, sobre el lenguaje. Y como la lengua dictamina cómo pensamos. Nuestro lenguaje es lineal, pero el de los extraterrestres en aquella peli era circular entonces les permitía anticipar cosas, predecir futuros, porque el tiempo respondía circularmente para ellos. Más allá de lo mágico del planteo, me gustó la imagen para entender que podemos desafiar la linealidad del tiempo porque gracias a que vivimos cosas podemos acercarnos a futuros posibles y así creer en un tiempo en espiral donde podamos vivenciar lo mismo pero que la experiencia nos deje más y mejores aprendizajes. El tiempo es una dimensión más que nos atraviesa. No lo perdemos ni nos corre. La invitación es a vivirlo y lo aprovecharlo. “Quien diría que algún día extrañaríamos la Infancia si nuestro mayor deseo era crecer” Pablo neruda

© 2016 by Magela Giorgi.